The war in El Salvador during the eighties was a bloody one. Every day more than 60 people died in the country. The rate of murders was high, with children among them. There were days in which whole families would die. This former soldier tells us that, one time when they were going to the Guazapa mountain, four of his comrades died in an ambush.

We asked the former soldier where all of this took place. He said that, more often, in the Guazapa mountain, where they fought the guerrilla fighters.

He told us that, one time, around 10pm, watchmen seemed to have fallen asleep and then, a guerrilla group attacked them and many soldiers died. Minutes later a plane called FUGA arrived and threw rockets on the guerrillas as soon as they had located them.

The soldier who was in the plane started shooting with m60s. The following day, more than 90 guerrillas were dead.

Another day, walking on the mountain with seven other comrades, they found a landmine in the middle of the road and a terrible tragedy ensued. The soldier who was leading stepped on the mine and it exploded. Approximately one hour later, our interviewee came around. He could not feel his legs, but minutes later he was better. 

When we asked him what he fought for, he replied that he used to think that it was better to have someone from the right holding power than one from the left. Now this former soldier believes it would have been the same either way and he laments all those deaths, including that of his brother who died on the bridge of the Lempa River. When thinking about what happened, he now realises that we never thought we were brothers all along. 

Witten by William Josué Pérez Reyes. Translated by Mario Guevara. 

Entrevista de un exmilitar

La guerra de El Salvador de 1980 fue una guerra sangrienta. Cada día morían más de 60 personas en todo el país. Había un alto índice de asesinatos; entre ellos, morían niños. Había días en que morían familias completas. Este exmilitar narra que, yendo para el pueblo que está ubicado en el cerro de Guazapa, murieron cuatro de sus compañeros en una emboscada.

Preguntamos al exmilitar dónde se concentraron los hechos de esta tragedia. Él narró que, con más frecuencia en el cerro de Guazapa luchaban con un grupo de guerrilleros.

Él narra que, en una ocasión, aproximadamente las 10 de la noche, quizás los sentinelas se durmieron. Entonces un grupo de guerrilleros atacó a los soldados en el lugar donde se encontraban y muchos soldados murieron. Minutos después llego el avión llamado FUGA que lanzó cohetes a los guerrilleros, en cuanto los localizó.

El soldado que se encontraba en el avión comenzó a disparar con una arma llamada M60. Al siguiente día había más de 90 guerrilleros muertos. 

Otro día, cuando caminaban por el cerro de Guazapa con siete compañeros más, encontraron una mina en medio del camino y ocurrió una lamentable tragedia. El compañero que iba dirigiendo pisó la mina y explotó. Aproximadamente una hora después, nuestro entrevistado se levantó. No sentía sus piernas, pero minutos después se recuperó. 

Cuando le preguntamos por qué luchaba él, contestó que creía que era mejor que uno de la derecha estuviera en el poder y no una persona de la izquierda. Ahora este exmilitar cree que hubiera sido igual de cualquier modo y lamenta el fallecimiento de las personas que murieron, entre ellas, su hermano que murió en el puente del Río Lempa. Al pensar en lo ocurrido, se da cuenta de que nos pusimos a pensar que todos éramos hermanos.

Escrito por el voluntario de ICS William Josué Pérez Reyes 

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